¿Crear la web uno mismo o encargarla? La comparación honesta
La publicidad de Wix promete una web en una hora; las agencias hablan de semanas. ¿Quién tiene razón? Ambos — solo que hablan de cosas distintas. Aquí está la comparación que ninguno de los dos lados te da.

La pregunta suena a dinero, pero en realidad va de tiempo. El argumento más honesto a favor del constructor web es el precio — y el más honesto en contra no aparece en ninguna lista de precios: tus horas de trabajo.
La cuenta honesta: lo que «gratis» cuesta de verdad
Una creación realista por tu cuenta con Wix, Jimdo o Squarespace le lleva a un principiante de 20 a 40 horas — aprender la herramienta, ajustar el diseño, textos, imágenes, versión móvil, textos legales. Los propios proveedores lo confirman indirectamente: sus bibliotecas de tutoriales suman decenas de vídeos.
Ahora la pregunta incómoda: ¿cuánto vale tu hora? Si generas 60 € por hora como profesional de un oficio, consultor o dueño de un estudio, la web «gratis» cuesta en realidad entre 1.200 y 2.400 € — en forma de encargos que no aceptaste durante ese tiempo.

Cuándo hacerlo uno mismo es de verdad la elección correcta
La honestidad va en ambas direcciones — hay casos en los que desaconsejo contratar a nadie:
- Solo estás probando una idea. Para un proyecto que quizá no exista en tres meses, un constructor web basta de sobra.
- Tus clientes llegan exclusivamente por recomendación y la web es pura tarjeta de visita — entonces «existir» importa más que «estar optimizada».
- Simplemente disfrutas haciéndolo y te sobra el tiempo. También es una razón legítima.
Cuándo compensa encargarla
La frontera está en una única pregunta: ¿debe la web traer clientes? En cuanto la respuesta es sí, los requisitos cambian por completo. Ya no se trata de «que se vea ordenada», sino del camino desde la primera mirada hasta la solicitud: estructura, textos, velocidad de carga, visibilidad en Google. Eso es un oficio — y no viene incluido en la plantilla del constructor, porque la plantilla no conoce tu negocio.
Una web que solo existe es un gasto. Una web que trae solicitudes es una inversión.
A eso se suma la diferencia que solo se ve tras el lanzamiento: haciéndolo tú mismo, eres el webmaster para siempre — cada cambio, cada problema técnico, cada novedad de Google acaba en tu mesa. Con un profesional que ofrece mantenimiento, eso es exactamente su trabajo.
La guía de decisión en cuatro preguntas
- ¿Debe la web generar solicitudes activamente? Sí → encárgala.
- ¿Ganas más de 40 € por hora? Sí → la cuenta del hazlo-tú-mismo casi nunca sale.
- ¿Tu mercado local es competido (varios proveedores en tu ciudad)? Sí → la mejor web se lleva las solicitudes.
- ¿Te sobran más de 30 horas — mantenimiento posterior incluido? No → encárgala.
Si acabas encargándola: cuánto cuesta y cómo reconocer una oferta justa lo explico en detalle en la guía honesta de precios — y nuestros paquetes muestran un punto de partida concreto. En la llamada gratuita también te diré abiertamente si un constructor web es la mejor opción en tu caso. Eso se resuelve en 20 minutos.
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